fbpx

¿Cómo salir de la zona de confort?

Salir de la zona de confort

Salir de la zona de confort. Qué supone estar en ella

Seguro que ya conoces la definición de la zona de confort y la has experimentado muchas veces en tu vida. Son innumerables los artículos de psicología, sociología, autosuperación o autoayuda que tratan este tema tan controvertido. Aunque la zona de confort sea un lugar cómodo, los expertos aconsejan salir de ella. ¿Por qué? Te explicamos cómo salir de la zona de confort y las razones.

Pero, exactamente, ¿qué es la zona de confort?

De manera general, la zona de confort es un estado personal, social pero sobre todo mental que nos impide, en cierto modo, el desarrollo y crecimiento como individuos. La zona de confort es aparentemente cómoda y agradable (de ahí su nombre), pero no deja de ser una suerte de “piloto automático” que hace que las acciones que conforman nuestra vida se vuelvan rutinarias, en absoluto estimulantes y nos conduzcan a un letargo que nos impida nuestro enriquecimiento interior.

Salir de la zona de confort. Ventajas poderosas por las cuáles es deseable salir de ella

  1. Nos ayuda a ser fuertes y resilientes en un mundo cambiante y que no podemos controlar.
  2. Abrir la mente no es solo una frase hecha: es fuente de felicidad.
  3. Perderás el miedo al miedo, ese gran paralizador.
Persona saliendo de la zona de confort

Tómatelo como un reto

Tener el valor de romper hábitos mentales, personales y sociales que nos hacen acomodaticios no es fácil. La ley del mínimo esfuerzo nos va en contra. Por eso, el hecho de hacer este salto cualitativo como individuos es un reto que nos hará ser más fuertes y, a medio plazo, mejores y más felices.

Los motivos para salir de la zona de confort pueden ser fruto de una reflexión personal (el indispensable diálogo con uno mismo) o por una motivación extrínseca.

Un ejemplo que nos incumbe a todos es la pandemia de la pandemia del Coronavirus, con una afectación mundial. Nos ha hecho cambiar rutinas y forma de vida a casi todos. Nos ha hecho reflexionar sobre nuestra vulnerabilidad como individuos y sociedad y nos ha obligado a aceptar nuevas reglas de juego: en definitiva, nos ha obligado a salir de nuestra zona de confort. Hazte a ti mismo la pregunta ¿cómo te lo has tomado?

La zona de confort i el coronavirus

La zona de confort i el coronavirus

Cuando somos capaces de definir y perfilar nuestra zona de confort, este espacio nuestro, este rincón de la comodidad del que hablábamos, se convierte en una especie de búnquer del que parece que no hay ninguna posibilidad de salir. Sin embargo, como nada es eterno, debemos asumir que nuestra zona de confort algún día se acabará agrietando y que deberemos cambiar nuestro estilo de vida y adaptarlo a las nuevas necesidades. Ya lo decía Darwin: no sobrevive la especie más fuerte ni la más rápida, sino la que mejor se adapta a su entorno.

Y ahora, sin comerlo ni beberlo, nuestro entorno se ha transformado de la noche a la mañana a raíz de la pandemia del Covid-19, y muchas personas que estaban confortablemente instaladas en su zona de confort, se han caído de golpe del sofá y se han dado un porrazo de órdago: la debacle de la economía y los despidos temporales (los ya famosos ERTE) han dejado a muchas familias tocadas y su modus vivendi claramente amenazado.

La incerteza y la resiliencia

Siempre debemos estar preparados para salir de la zona de confort, pero también somos conscientes de lo que cuesta levantarse de un cómodo sofá e ir a hacer ejercicio, a luchar y superarnos día tras día. Esta actitud es la que nos hace mejores porque esta capacidad de hacernos más fuertes con la superación de los obstáculos (la resiliencia) es, sin lugar a dudas, unas de las mejores cualidades de las personas.

Pero la resiliencia se trabaja, no surge de manera espontánea. Lo que sí que ha surgido sin que nadie se lo esperara es la impactante crisis del coronavirus y el incierto futuro que dibuja. Sectores como el turismo y todo lo que ello acarrea (hoteles, bares, restaurantes…) se deben reinventar con nuevas medidas de seguridad e intentando minimizar al máximo el contacto físico. Esto ha supuesto que, además de disminuir ventas por el descenso de capacidad, deban invertir más en protección. Menos beneficios y más costes, la pesadilla de todo empresario. Si alguno de estos se encontraba bajo el palio de la zona de confort, es muy probable que haya tenido que bajar a la Tierra para enfrentarse a una crisis de proporciones colosales y de solución compleja.

Ahora, tal vez no nos debamos plantear cómo salir de la zona de confort porque ya habremos salido de ella. Tal vez la cuestión de fondo sería saber cómo y cuándo volveremos (si es que algún día volvemos). El diagnóstico es claro; la cura, complicada. Hoy por hoy nadie en su sano juicio pueda vaticinar si todo volverá a ser como antes. Por ahora, la ‘nueva realidad’ arroja más sombras que luces. Es hora de sacar luces de estas sombras. ¿Te atreves?

6 comentarios en “¿Cómo salir de la zona de confort?”

    1. Muchas gracias, Margarita, por tu comentario. Nos hace muy felices que te guste y te sirva el contenido para tu día a día. Un abrazo enorme 🙂

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba