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Estrés Emocional: síntomas para reconocerlo

Estrés emocional

Puede parecer un sinsentido, pero la realidad es que muchas veces no nos encontramos bien y somos incapaces de encontrar un porqué. Reflexionamos para hallar una explicación a nuestro estado anímico bajo, aunque no conseguimos alcanzar un diagnóstico y, por lo tanto, al desconocer qué nos sucede, es harto más difícil resolver nuestro estado de malestar. Es probable que suframos estrés emocional.

¿Qué es el estrés emocional?

El estrés emocional no es más que una respuesta de adaptación de nuestro organismo como reacción ante determinados retos, situaciones y problemas que atenazan nuestra cotidianidad. El estrés tiene algunas ventajas, como es el hecho de que nos pone alerta ante cualquier eventualidad, pero el precio que pagamos a cambio de actuar ante una emergencia inmediata suele ser bastante caro porque en determinados momentos –más a menudo de lo que desearíamos– podemos sentir una sobrecarga, una fatiga emocional que nos puede dejar secuelas tanto en el plano mental como en el físico.

¿Cómo reconocer el estrés emocional?

Hay quien cree que el estrés te llega cuando menos te lo esperas y que es difícil evitarlo, primero, y superarlo con buena nota, después. Sin embargo, existe toda una sintomatología que nos debe servir para ponernos en estado de alarma y analizar si dichas señales físicas o mentales pueden ser la antesala de un desajuste de nuestra cabeza.

Aquí van algunas de estas señales que nos deben poner en alerta:

  • Cambios de humor repentinos, sin que sepamos el porqué. Podemos reír o llorar sin que nuestro entorno entienda el motivo y saltar de un estado al otro en un abrir y cerrar de ojos. Suele ser habitual el rechinar de los dientes, apretar las mandíbulas o la risa nerviosa, por poner tres ejemplos visuales.
  • Falta de motivación para cualquier tipo de actividades, incluso las que antes nos encantaban y gozábamos plenamente a la hora de practicarlas.
  • Hábitos alimenticios dañinos: pasamos a comer de una manera más desordenada en el tiempo e insana por lo que se refiere a la calidad de los platos y de los productos empleados (tendencia a la comida basura).
  • Somatización del malestar. Nos aparecen sarpullidos en la piel sin motivo aparente y/o nos duele la cabeza o el estómago sin que seamos conscientes de haber hecho nada para que se vean alterados. Es nuestra mente quien genera estos dolores y problemas, de un origen mental a una sensación física.
  • Tendencia a incrementar el consumo de alcohol, de tabaco u otras drogas.
  • Ansiedad, cuando menos te lo esperas y sin que exista algo tangible que lo justifique. Y no sólo eso, sino que el estrés emocional también es capaz de generar problemas más graves, como es el caso de ataques de pánico o sufrir un estado de depresión. Cuando se observa este escenario se hace indispensable actuar a las primeras de cambio para que nuestro problema no degenere en enfermedades peores.
  • Prisa desmesurada e injustificada para acabar las cosas, como si el mundo fuera a desaparecer de un momento al otro. Además esta aceleración conlleva que ejecutemos las actividades con un punto de confusión, que no pasa desapercibido y sorprende a los demás.
  • Disfunción sexual, muy a menudo –aunque no siempre– como consecuencia de otros de los síntomas, como pueden ser la ansiedad, la perturbación del sueño o los malos hábitos alimentarios.
  • Reducción del tiempo para la práctica del deporte o del ejercicio en general. La apatía y el deporte no son buenas compañeras de viaje y es uno de los aspectos que se abandonan por esta falta general de motivación.
Personas con mala actitud

Consejos para evitar el estrés emocional

Los síntomas son una buena manera de darse cuenta de que tal vez se sufre estrés por lo que a la menor duda, lo más indicado es acudir a nuestro médico de confianza para contarle lo que nos sucede y él sabrá evaluar nuestro estado y nos aconsejará y/o recetará todo aquello que sea necesario para volver a nuestro estado natural.

Sin embargo, lo mejor es intentar que no aparezcan los síntomas, es decir, evitar el estrés emocional antes de que se produzca. Para ello, debemos trabajar ciertos aspectos de nuestro día a día para que dichas señales de que no estamos bien ya no surjan en nuestras vidas:

  • Practicar actividad física con regularidad.
Mujer practicando actividad física
  • Pasar tiempo con nuestra familia y nuestras amistades. Hay que evitar al precio que sea el aislarse socialmente; estar solos, aunque a veces pueda ser que no nos lo parezca, no es el mejor antídoto contra el estrés emocional.
Familia feliz
  • Reservar una parte de nuestro tiempo de ocio a disfrutar de actividades relajantes, como puede ser escuchar música, ir al cine, leer o hacer pasatiempos.
Mujer feliz escuchando música
  • Utilizar actividades de relajación. Hay muchas: yoga, taichí, masajes, meditación o, simplemente, estar un rato respirando profundamente. Todo ayuda a sentirse mejor.
Mujer practicando técnicas relajación
  • Reír y reír. El humor es, sin ningún tipo de dudas, una de las mejores terapias del mundo. Tal vez lo que se dice curar, no cura nada, pero las personas que se toman la vida con humor suelen vivir en una consonancia armónica, y esto no puede ser malo de ninguna manera.
Sonreír es una buena forma para evitar el estrés emocional
  • Actividad y actividad. Cuando más cosas hagamos, mejor, y si pueden ser compartidas con nuestros familiares y amigos, perfecto. Recordad que ver la televisión, internet o los video juegos no son actividades relajantes aunque podamos interpretar que sí. No hace falta darles la espalda, pero debemos tener en cuenta de que, a la larga, pueden incrementar nuestros niveles de estrés.
Hacer mucha actividad, ayuda a evitar el estrés emocional

sintonía cuerpo y mente

Todos estos consejos se reducen en uno, seguramente, el más difícil de todos: debemos intentar vivir en la máxima comunión posible con nuestro cuerpo y con nuestra mente. Pensaréis que es una gran frase, muy elocuente, pero tened en cuenta de que de vida sólo hay una y si ésta os la tomáis en serio y hacéis de ella vuestro sentido de la existencia, entonces descubriréis que no os decepcionará.

2 comentarios en “Estrés Emocional: síntomas para reconocerlo”

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