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Obesidad Mórbida: ¿Cómo evitarla?

obesidad morbida

Por desgracia, la obesidad ya forma parte habitual de las sociedades más desarrolladas, donde el sedentarismo y una alimentación poco equilibrada la han convertido en algo cotidiano. Las personas obesas pueden llevar una vida más o menos similar a las que no lo están, el problema es cuando la obesidad se convierte en mórbida, lo que acarrea problemas de salud importantes, que pueden condicionar y mucho nuestra existencia. Te explicamos el significado de obesidad mórbida.

¿Qué es la obesidad mórbida?

La obesidad mórbida es una enfermedad metabólica crónica, que se caracteriza por el aumento progresivo de la masa corporal hasta llegar a un punto que pone seriamente en riesgo la salud del paciente. Y es que el exceso de tejido adiposo (grasa) es un acelerador del desarrollo de graves enfermedades: trastornos respiratorios (apnea del sueño), presión arterial alta, diabetes, colesterol alto, problemas cardíacos, riesgo de padecer un accidente cerebrovascular, artrosis, disfunción eréctil (en los hombres) y problemas ginecológicos (en las mujeres)… una colección de problemas que demasiado a menudo conllevan una vida llena de obstáculos y de peligros.

Causas de la obesidad mórbida

Como se ha comentado al principio, la vida sedentaria, así como una nutrición incorrecta son dos de los factores que encabezan la lista de motivos que pueden provocar la obesidad mórbida.

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Otras causas de la obesidad mórbida

  • Factores genéticos. La herencia genética puede ser también un elemento a tener muy en cuenta en la conformación de nuestro metabolismo.
  • Factores mentales. Existen diversas actitudes que pueden ser un acelerador de la obesidad mórbida. Entre ellas, el estrés, la depresión o la ansiedad pueden convertirse en espoletas para que a partir de ese momento empecemos a comer de manera compulsiva, sin orden ni concierto.
  • Dejar el tabaco. Abandonar un hábito nunca es fácil y existe el peligro de contrarrestar una adicción con otra. En el caso de fumar, cuando se deja suele haber una relación con incremento de peso. Cierto que no siempre, pero más a menudo de lo que sería de desear.
  • Medicamentos. El consumo de antidepresivos o de tratamientos para combatir la diabetes, por ejemplo, suelen generar un aumento de peso. Uno de los más conocidos es la cortisona. Otras enfermedades como la artritis, que suele comportar una reducción de la actividad física, puede impulsar una subida de peso si no reajustamos nuestra dieta alimenticia.
  • Tiroides. En algunos casos, el mal funcionamiento de la glándula tiroides puede disparar la obesidad.
  • Dormir inadecuadamente. Tanto dormir poco por defecto como por exceso pueden generar cambios hormonales, que podrían despertar un exceso de apetito.
  • Factores ambientales. El entorno puede ser clave: cómo come tu familia, qué tipo de actividad física realiza… pueden tener una gran incidencia a la hora de sufrir obesidad. Por eso, no es extraño que haya muchas familias cuyos miembros sufran un exceso de peso.
  • Edad. Nuestro cuerpo, con el desgaste del tiempo, no trabaja igual de bien que cuando somos más jóvenes y uno de los problemas habituales es ganar peso.
  • Embarazo. Durante la gestación, las mujeres aumentan de peso y tras el parto no suele ser fácil recuperar la figura que tenían anteriormente, por lo que puede ser un factor que influya para padecer obesidad.

Tratamientos:

En esencia, existen dos vías para combatir la obesidad mórbida: la, digamos, natural, y la quirúrgica.

Tratamiento natural para la obesidad mórbida

Consiste en recuperar hábitos de salud necesarios durante toda la vida, es decir, cuidarse en todos los aspectos: comer variado y nunca en exceso y practicar actividad física. Estas circunstancias son buenas y apropiadas para todo, y si las cultivamos, nuestras probabilidades de llevar una existencia sana crecerán de una forma exponencial.

Tratamiento quirúrgico para la obesidad mórbida

Sin embargo, hay casos en que estos consejos no son suficientes para combatir la enfermedad y se hace imprescindible activar otras medidas más rotundas, como la cirugía.

Existen tres tipos de cirugía para combatir la obesidad mórbida:

  • Bypass gástrico. Éste sería el tratamiento que más se emplea y que implica la pérdida de entre el 60 y el 70 por ciento de la grasa que sobra, en un período de tres años. El procedimiento implica crear un pequeño saco desde el estómago y conectarlo directamente con el intestino delgado.
  • Tubular gástrico. Con una pérdida de peso excesivo similar a la del bypass gástrico, este procedimiento consiste en la extirpación casi total del estómago a través de una sonda orogástrica. El tubo que se instala condiciona la cantidad que se ingiere. Para muchos pacientes, éste es la técnica preferida.
  • Balón intragástrico. La menos invasiva, pero también la que genera menos pérdida de peso (entre 10 y 15 kilos, aproximadamente). El procedimiento se basa en la introducción, a través de una endoscopia, de un balón blando de silicona en el estómago que, una vez está dentro, se va llenando con una solución salina.

¿Sabías que…?

  • Pesarse una vez a la semana ayuda a controlar tu peso. Incorpora este fácil control a tu rutina.
  • Si practicas ejercicio regularmente y mantienes una dieta equilibrada tu riesgo de sufrir obesidad mórbida se reducirá drásticamente. Y, por tanto, también verás cómo disminuye el riesgo a sufrir enfermedades que surgen de padecer sobrepeso.

¡Vale la pena cuidarse!

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